
SIEMPRE quise tener un destino como una película relatada por el mejor narrador de películas de hadas y sus ridículos príncipes, sin problemas y teniendo las mejores aventuras, viajar por ahí pasar por la calle y tener en mis lentes el reflejo de la mejor magia como dentro de un libro...pero pensando, me doy cuenta que es sólo algo utópico...
Por ahí me pregunto ¿qué hago en este mundo tan desequilibrado y pedigüeño? es exigente y desigual...da igual?
...tal vez porque aún no vino el olvido a llevarse los miles de cosas que me dejo el destino...así voy a comenzar a RAYAR en este, mi nuevo cuaderno...
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